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Los procesos y etapas.

Los procesos y etapas.
Bendiciones hermanos, este es un tema que muchos tenemos la oportunidad de pasar o cruzar o estancarnos, vamos a verlo de una forma bien aérea pero con la finalidad de que quede en reflexión para todos.

Recuerdo hace muchos años estando yo en la pastoral juvenil como integrante de la misma y participe de todas sus actividades, una situación que hoy día a mis 31 años aun la llevo en la mente. Recuerdo que todo era especial y jalaba los días en la que la pastoral tenia actividades o reuniones con un deseo fervoroso de participar.
Escuchaba decir a los mayores que yo que eso solo era una etapa que luego llegaran otras etapas y que ya mis energía de servir no serian las mismas. Realmente nunca le di muchas importancia por que en aquel tiempo yo decía y hoy mismo sigo diciendo que no sirvo solo por servir yo sirvo por que amo, a quien me envía a dar la vida por lo demás.

Veía personas entrar y salir del grupo pasaban los mese y los años y ellos siempre en el mismo lugar espiritualmente, como si solo querían quedarse ahí o mas bien que no tenia la vista puesta en mas allá de unas butacas, y ahí hay un factor problema por que no se ven como Dios quiere que se vean, no tienen sueños, ambiciones les falta la sal de la Fe.

Pero también vi personas que llegaron a un punto de su fe en el que no quería avanzar y solo se quedaban ahí, cuando vives con tu familia tienes responsabilidades familiares lo que te corresponde como hijo, obedecer  a tus padres, pero cuando sales ya de casas y formar tu familia adquieres otras responsabilidades y estas listo aun que así no parezca pues has vividos todas los procesos y como hijo en tu hogar, puesto que aun cuando salgas de casa seguirás aprendiendo otros procesos.

Pues así mismo es el servir llega un momentos en el que indiscutible mente tienes que avanzar y dejar el paso a otros, y tomar el barco para ir mar a dentro  a aventurarte con Dios en el mar profundo de la fe, una pastoral familiar participación mas directas con la pastoral a nivel zonal pues Dios da los talentos para que los multipliquemos no para quedarnos ahí.

Recuerdo que un joven decía que eso de la pastoral eso de los grupo de oración eran etapas que ya el supero esas etapas que eran etapas de muchachos, como si Dios fuera una etapa como si servir por amor a los hijos del creador de la vida era una etapa. una cosas es que agotes tus estadías y otras es que te agarres de una vana excusa para no servir.

Otro caso fue que encontré con un conocido del grupo y le he preguntado " Hola hermano ¿como esta? -muy bien y tu - yo muy bien y dime ¿que tal va tu vida de fe? -bueno yo me convertí eso del grupo de jóvenes era una etapa de muchacho ya yo estoy en el evangelio.. Mi respuesta a todo este drama fue " wao en esta supongo que hacéis lo que no hacías en el grupo de jóvenes.

Estas son personas que viven su vida de fe vagamente sin hacer nada y sin dejar hacer, y cuando salen por ahí se dejan desviar y siente solo un soplo y creen que ha encontrado algo sin saber las grandes bendiciones que dejaron al salir de casa.

no echemos la culpa a nuestra falta de responsabilidad espiritual a los procesos y etapas ,usamos con responsabilidad en vivir nuestra vida de fe nuestra vida espiritual sin excusas que Cristo no puso excusas para morir por nosotros.
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¿Está bien que un cristiano Abrace un árbol?

¿Está bien que un cristiano Abrace un árbol?
Si algo existe, de lo que debe ser bueno, porque Dios lo creó. Sabiduría capítulo 11:

    Amas a todos los seres que son 
    y de las que nada de lo que has hecho;
    por lo que odiabas, que no tendría moda.

   Y entonces ... Jesús en el evangelio de hoy se da vuelta y dice que no podemos ser sus discípulos si no renunciamos a todas nuestras posesiones. Entonces, ¿dónde está el truco? ¿No deberíamos ser como Dios? ¿Debemos amar a sus criaturas, o no?

   La respuesta es sí, pero sin dejarse colocadas. Así que lo que necesitamos saber: ¿Qué significa estar conectado?

   Según San Juan de la Cruz, el desapego es tan importante como Santa Teresa de 5 condiciones de Ávila, si queremos experimentar a Dios en la oración contemplativa (link).

Así que primero, lo accesorio no es:
  • Atracción: El hecho de que usted los encuentra atractivos cuando caminan por y llaman la atención, no quiere decir que está conectado. Es humanamente saludable para sentirse atraído por lo que es bello.
  • Posesión: El hecho de que usted es dueño de algo, no significa que se le atribuye. No todas las personas ricas están unidos, y no todos los pobres son separados.
  • Disfrute: Cuando te sientas y profundizar en su hamburguesa, es bueno que usted experimenta placer.
Lo que adjunto es:
  • El apego es cuando nos volvemos un extremo en un medio . Al igual que el amor por el dinero. El dinero no sirve a ningún propósito que no sea lo que nos permite comprar lo que necesitamos.
  • O apego va en contra de la voluntad de Dios . Mientras usamos las cosas con el propósito que tenía previsto, entonces no estamos apegados. Por ejemplo, los cónyuges deben poder disfrutar de los besos de los demás, ya que esto es parte del plan de Dios para el matrimonio.
  • O, por último, el apego es cuando utilizamos las criaturas de Dios en exceso . Al igual que cuando usted abre su armario y encontrar que usted tiene 100 pares de zapatos innecesarios.
   Una de las mejores maneras de liberarse del apego es el uso de los deseos naturales y placeres positivamente como trampolines a Dios, por ejemplo, mediante el aumento de su mente y corazón en acción de gracias al experimentar las alegrías de un vaso de cerveza fría ... junto con la sabrosa hamburguesa.

   Nadie puede dejar de disfrutar de las cosas, pero como cristianos ni debemos! Más bien, cada disfrute individual debe recordarnos que somos creados para mejor. Porque el cielo, dicen, será el cumplimiento de todos nuestros deseos naturales.

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¿Y si hoy fuera el último día de mi vida?

¿Y si hoy fuera el último día de mi vida?
No pretendemos asustar a nadie, al hablar de la muerte. Vamos a considerarla como maestra de vida, vamos a decirle que nos enseñe a vivir. Será una maestra severa, pero nos dice la verdad. Aunque sólo fuera para que no nos ocurra aquello de: ¨cuando pude cambiar todo, arreglar todo, no quise hacerlo; y, ahora que quiero, ya no puedo”. 

Vivir como si fuera hoy el último día de mi vida, es una fantástica forma de vivir. A la luz de este último día debiéramos analizar todas las decisiones grandes y pequeñas de la vida. Ahora nos engañamos, hacemos cosas que no nos perdonaremos a la hora de la muerte. Simplemente analiza esto: Si hoy fuera el último día; ¿qué pensarías de muchas cosas que has hecho hasta el día de hoy? En ese último día pensarás de una forma tan radicalmente distinta del mundo, de Dios, de la eternidad, de los valores de esta vida. 

Si nosotros no pensamos en la muerte, ella sí piensa en nosotros. Dios nos ha dado a cada uno un cierto número de años, y, desde el día que nacemos, comienza a caminar el reloj de nuestra vida, el que va a contar uno tras otro todos los días, el que se parará el último día, el de nuestra muerte. Este reloj está caminando en este momento. ¿Me encuentro en el comienzo, a la mitad, cerca del final? ¿Quizá he recorrido ya la mitad del camino? 

Si alguna vez he visto morir a una persona, debo pensar que por ese trance tengo que pasar yo también. La muerte no respeta categorías de personas: mueren los reyes, los jefes de estado, los jóvenes, los ricos y los pobres. Como decía hermosamente el poeta latino Horacio: “La muerte golpea con el mismo pie las chozas de los pobres y los palacios de los ricos”. 

Hay una fecha en el calendario, que sólo Dios conoce, no la conocemos nosotros. La muerte no avisa, simplemente llega. Podemos morir en la cama, en la carretera, de una enfermedad..., algunos hemos tenido accidentes serios; pudimos habernos quedado ahí. 

La muerte sorprende como ladrón, según la comparación puesta por el mismo Cristo hablando de la muerte. No es que nos pongamos pesimistas. Él quería que estuviéramos siempre preparados. Sus palabras exactas son: “Vigilad, porque no sabéis el día ni la hora; a la hora que menos penséis, vendrá el Hijo del Hombre”. El ladrón no pasa normalmente tarjeta de visita; llega cuando menos se piensa. Nadie de nosotros tenemos escrito en nuestra agenda: “Tal día es la fecha de mi muerte y la semana anterior debo arreglar todos mis asuntos, despedirme de mis familiares, para morir cristianamente”. 

Si somos jóvenes, estamos convencidos de que no moriremos en la juventud; nos sentimos con un gran optimismo vital: “No niego que voy a morir algún día, pero ese día está muy lejano”. Si es uno mayor, suele contestar: “Me siento muy bien”. 

La experiencia nos demuestra que cada día mueren en el mundo alrededor de 200 mil personas. Entre ellos hay hombres y mujeres, jóvenes y viejos, y muchos niños. Ningún momento más inoportuno para la cita con la muerte que un viaje de bodas; y, sin embargo, varios han muerto así. Con 20 años en el corazón parece imposible morir, y sin embargo, se muere también a los 20 años. Recuerdo una persona que sacó su boleto de México a Monterrey y sólo caminó 15 kms. 

Puesto que hemos de morir sin remedio, no luchemos contra la muerte sino a favor de la vida. Si hemos de morir, que sea de amor y no de hastío. 



  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Mariano de Blas LC 
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