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Hnas Misioneras de Santa Rosa de Lima


La Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Rosa de Lima, motiva, acoge, instruye, orienta y promueve a los niños, niñas, jóvenes, familias, ancianos, enfermos y a la mujer desprotegida

Quiénes Somos

La Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Rosa de Lima, sumergidas espiritualmente en el corazón de Cristo crucificado, como fuerza apostólica y formadora, motiva, acoge, instruye, orienta y promueve a los niños, niñas, jóvenes, familias, ancianos, enfermos y a la mujer desprotegida, y participa en la pastoral parroquial, para que en comunión alcancen la perfección humana, cristiana y trascendente y extender así el Reino de Dios, con Amor y Alegría cumpliendo, nuestro compromiso bautismal y de consagradas, con el fin de glorificar a Dios en Cristo, Don total para la salvación de los hombres.

Visión

Seremos reconocidas por nuestro quehacer misionero fundamentadas en el corazón de Cristo crucificado desde la vivencia del Evangelio y las virtudes de la Congregación, atendiendo a las necesidades específicas en las diferentes actividades realizadas con los niños, niñas, jóvenes, familias, ancianos, enfermos, mujer desprotegida y pastoral parroquial, para construir comunidades comprometidas e instaurar el Reino de Dios con la esperanza de ver a la Congregación extendida en otras regiones y países


Espiritualidad

La espiritualidad de nuestra congregación se centra en:

"La Contemplación del amor de donación de Cristo"

Quien dándose eternamente al Padre en sacrificio de alabanza y expiación redimió al mundo.

Espiritualidad que alimentamos con la Palabra de Dios, celebramos en la Sagrada Eucaristía y vivimos en el compartir fraterno, en unión con el corazón de María, Nuestra Madre Inmaculada y haciendo nuestro el estilo misionero de Santa Rosa de Lima.


Nuestra Historia

Rosana Sánchez Pérez (Madre Magdalena) movida por la inspiración de ser toda para Dios, con un gran amor a los pobres, recibe el don y la confirmación del Espíritu Santo de “Fundar una Congregación Religiosa” ascética y misionera. El año 1.939, atraviesa Valles, Ríos y Llanuras hasta llegar al Departamento del Valle del Cauca en donde realiza un diálogo con Monseñor Maximiliano Crespo, quien era Arzobispo de Popayán y a la sazón se encontraba en Palmira

Con su consigna de ser: “pionera en la fe” la que había transformado en confianza vivida y con su talante de veracidad y discreción, comunica al insigne Pastor su propósito de fundar la Congregación. Quien con sabiduría y solicitud de Pastor la acoge y bendice su generoso Proyecto Misionero para la gloria de Dios y bien de la Iglesia. El 07 de Agosto, se dirige a Pradera, municipio del Valle del Cauca para dar comienzo a la Congregación HERMANAS MISIONERAS DE SANTA ROSA DE LIMA.

La naciente Congregación tuvo como cuna, una pequeña casa en arriendo, donde la Madre Fundadora, alberga a cinco señoritas a quienes, como a ella, el Señor, llamó gratuitamente para vivir en íntima unión con El, y dedicarse de tiempo completo a la Misión Evangelizadora. Con ellas, inicia el proceso de formación aplicando las palabras de Jesús: “Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza.” (Mt. 8, 20). Comienza así, desde su fe, la experiencia de descubrir en el Corazón de Cristo Crucificado, la plena manifestación del poder y amor de Dios y la cruz, como el gran signo de la presencia salvífica de Cristo resucitado para toda la humanidad

En este momento histórico, Pradera era un humilde caserío, no tenía una población numerosa pero que al igual que ahora eran comunes la pobreza, la marginación y por eso la Madre Magdalena, afectada por un alto grado de sensibilidad y guiada por el Espíritu Santo, opta por dar una respuesta a la situación de marginación en que vivían los jóvenes, el ver las pocas oportunidades que tenían las niñas y los niños del sector rural, ve la necesidad de implementar programas de formación integral, catequética y asistencia en salud e involucrando a sus hermanas de comunidad y vinculando como benefactores a muchas personas del pueblo pradereño.El 14 de Enero de 1.940, visten el hábito de Santa Rosa de lima y la eligen como Patrona. En esta celebración de la toma de hábito Rosana Sánchez P., pasa a ser la “Madre Magdalena”, Fundadora de la Congregación. El 16 de Julio de 1.943, al estilo de las primeras comunidades, Jesucristo resucitado, Pan de vida eterna, acampa en el tabernáculo de la pequeña Capilla de la Congregación, consolidando la vida común fraterna, vigor y gracia para el apostolado.

Desde el año 1.939 y por 19 años consecutivos las Hnas despliegan un servicio misionero caracterizado por la caridad y la solidaridad que les fue permitiendo romper los límites de Pradera y progresivamente se van proyectando al departamento del Cauca. En 1.958, el Noviciado es trasladado a Bogotá y se da una gran apertura al servicio evangelizador a través de la educación, la Salud y la Pastoral Parroquial en algunos municipios del departamento de Cundinamarca; Paulatinamente el Carisma se va extendiendo a otros lugares de Colombia. Gracias al apoyo y acogida de Monseñor Ignacio López Umaña, Arzobispo de la Arquidiocesis de Bolivar (hoy divida en Bolivar, Sucre y Córdoba), se abren casa de apostolado, educación, Asistencia al anciano, y niñas huerfanas en la Costa Atlántica Colombiana. La Aprobación Diocesana de la Congregación fue dada el 21 de noviembre de 1996, por el Arzobispo de Bogotá, Monseñor Pedro Rubiano Sáenz.


Nuestra Fundadora: Madre Magdalena Sánchez Pérez
¡Una mujer que descubrió la Misericordia Divina y fue profundamente humana!

Nació en Valdivia, Antioquia el 2 de Noviembre de 1900 y entró al Reino de los Cielos a compartir la Gloria de Cristo el 27 de Septiembre de 1985.

Desde joven consagro su vida al Señor, viviendo sus compromisos sacramentales con admiración de su familia, de la comunidad escolar y parroquial. Siempre fue consciente de su dignidad de "hija de Dios", adquirida en el sacramento del Bautismo y de su compromiso de ser testimonio de Cristo, de transformar el mundo y servir a la Iglesia.

El espíritu de Jesús, alma de la Iglesia, la impulsó a identificarse con sus sentimientos y con su misión Apostólica. Atraída por la vocación de misionera y atenta a la situación de marginación en que vivían las jóvenes en su momento; las pocas oportunidades que tenían las niñas del sector rural para su formación y la necesidad de una catequesis para las familias de escasos recursos, se siente llamada e inspirada por el Espíritu Santo a ser, respuesta de amor y servicio, a este clamor del pueblo, fundando la Congregación de las Hermanas Misioneras de Santa Rosa de Lima, con el apoyo y asesoría de Monseñor Maximiliano Crespo, Arzobispo de Popayán.

Nutría su vida espiritual en la contemplación y celebración de Misterio Redentor, la devoción a la Santísima Virgen y a Santa Rosa de Lima. Confiada en la Divina Providencia, extendió su gran espíritu misionero a las obras de caridad como: colaboración pastoral en las parroquias, acompañamiento a las personas de la tercera edad, asistencia a los enfermos, guarderías, educación y promoción a la mujer.

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